PUEBLO WAORANI ORIGENES

Llamados peyorativamente “aucas”, los waorani han sido conocidos principalmente en relatos de corte misionero. Tradicionalmente, fueron un pueblo de hábiles cazadores y de guerreros, que ocupaban un hábitat básicamente interfluvial. Su economía, organización social y mundo espiritual son modelo asombroso de adaptación continua al medio ambiente selvático.

SÍMBOLO EMBLEMÁTICO

El águila arpía, majestuosa ave de presa (Harpya arpigia), constituye su símbolo emblemático. Todavía es venerada y admirada, entre otras razones, por su extraordinaria habilidad como cazadora, tanto por su fuerza y velocidad como por su astucia para conseguir presas. Las coronas y los brazaletes de guerra waorani son generalmente adornados con plumas de la arpía, por la protección y fuerza que ofrece esta ave. Cuando un wao posee una arpía, la alimenta y respeta como una divinidad. Esta ave se encontraba hace 3.000 años entre los dioses de los Olmecas y también en la cultura Chavín del Perú.

 

aguila-arpia

 

VIVIENDA

La onka, su casa tradicional, abriga de 10 a 15 personas de una misma familia, es espaciosa y refleja claramente su sentido práctico. Su vida social se caracteriza por la ausencia de jerarquías y por la repartición natural de tareas, sin que jamás nadie de órdenes. «A pesar de los diferentes papeles relacionados con el sexo, se puede observar que la igualdad entre hombre y mujer es un rasgo determinante de los waorani» .

MÉTODO DE SUBSISTENCIA

Actualmente, su estrategia productiva se relaciona con actividades de auto-subsistencia, es decir cultivo de chacras, cacería, y pesca, pero además se dedican a actividades que les proveen de ingresos monetarios tales como turismo y trabajo asalariado en compañías petroleras. Algunas familias waorani, además de las actividades de turismo, de la producción de cultivos, y de la cacería, se dedican a la producción artesanal utilizando recursos naturales para su confección.

VESTIMENTA

Los Huaoranis  conservan su aislamiento y viven desnudos, las mujeres usan una prenda en la cintura hecha de la corteza de un árbol y el hombre usa un cordón con el cual se amarra su órgano sexual, práctica muy cómoda para moverse en su hábitat.  Pero igual que otros grupos de la Amazonía han ido perdiendo esta tradición por el contacto con colonos y petroleras, el salario que ganan les permite adquirir ropa. Toda su vestimenta consistía en un cordón de algodón silvestre komi que rodeaba la cintura y mantenía el pene hacia arriba. Para un Huao no llevar el komi es estar desnudo e inerme, ya que el cordón representa poder y energía. Las mujeres y los niños también llevan uno, pero más fino.